• PROXIMAMENTE AULA VIRTUAL
volver

23

Dic

Por qué los autistas sufren los fuegos artificiales como una tortura.

Tienen exacerbados los sentidos y en particular el oído. Los ruidos les provocan crisis por las que pueden incluso autolesionarse.


La época de las Fiestas de año es un verdadero calvario para los niños con autismo, tal cual lo describen tanto padres como especialistas. 

Al tener su capacidad auditiva incrementada perciben los estruendos como una verdadera catástrofe, tanto así que según relatos de papás lejos de disfrutar, hasta esperan a la mañana de Navidad para abrir los regalos. Incluso los profesionales relatan que los primeros días de enero deben ayudarlos a reponerse del impacto de los festejos. 

Un documento elaborado por  la licenciada Rocío López Moretti del servicio de Rehabilitación del hospital Universitario detalla que el Trastorno del Espectro Autista (TEA), conocido comúnmente como autismo, “tiene entre sus síntomas la hipersensibilidad en sus sentidos y sobre todo la auditiva. Las personas que presentan dicho trastorno son muy sensibles a los estímulos externos: sonidos, imágenes, olores, y por lo tanto la pirotecnia los afecta directamente”.


La profesional explica que “suele ser una carga de estímulos muy alta, por el ruido o por las luces, los fuegos artificiales tienden a desorganizar en exceso a los chicos con TEA”. 

Y claro, la situación los supera y reaccionan: 

- les genera un alto nivel de estrés y ansiedad

- sienten miedo lo que los lleva a tener crisis por ejemplo de llanto, gritos, se tapan los oídos de manera desesperada y pueden llegar a autolesionarse.

- la perturbación que les provocan los sonidos fuertes incrementan su nivel de cortisol en sangre, lo que los pone tensos y tienen conductas estereotipadas y repetitivas

- el impacto  los lleva incluso a tomar una actitud agresiva como forma de manifestar la molestia.


Por Verónica De Vita - vdevita@losandes.com.ar
Fuente: losandes.com.ar